Oro libre
Las partículas liberadas pueden responder bien a concentración gravimétrica y conviene cuantificarlas antes de asumir que todo el oro seguirá una misma ruta.

Antes de elegir concentración gravimétrica, flotación, lixiviación u otra ruta, necesitamos entender dónde se encuentra el oro, a qué tamaño se libera y qué tipo de producto puede generarse de forma estable.
Separamos el oro libre de las fracciones asociadas a sulfuros o encapsuladas porque una sola ley de cabeza no explica cómo se distribuye el oro ni cómo responderá metalúrgicamente.
Las partículas liberadas pueden responder bien a concentración gravimétrica y conviene cuantificarlas antes de asumir que todo el oro seguirá una misma ruta.
El oro asociado a pirita, arsenopirita u otros sulfuros puede requerir flotación y una etapa posterior diseñada para ese producto.
El tamaño, el encapsulamiento y las asociaciones minerales condicionan la molienda, la remolienda y la recuperación metalúrgica.
As, Sb, Hg y otros elementos pueden afectar el tratamiento, la calidad del concentrado, el transporte o su aceptación comercial.
Un programa de pruebas útil evalúa por separado cada mecanismo de recuperación antes de integrarlos en un esquema de proceso.
Antes de pasar a una escala mayor, buscamos que la ruta esté respaldada por la recuperación y por una visión clara de la calidad del producto, el oro residual y el destino de cada fracción.